miércoles, 11 de febrero de 2015

El Rugbi. Juanillo Pérez




Queridos amigos: La siguiente historia va de deporte. No siempre van a ser de cervezas, juergas y municipales para allá y para acá. Resulta que Vicky siempre ha sido muy deportista, era nuestro capitán y estrella en el legendario equipo de los “Cojones negros de Machín”. Recuerdo que para los partidos oficiales, hacíamos unos banderines conmemorativos, que nuestro capitán, se los entregaba al capitán del equipo contrario. (Para que os deis cuenta, lo serios que eramos cuando de fútbol se trataba).

Resulta que un día ( como otro día cualquiera ) estábamos en la cantina de la escuela convidándonos con " agua mineral de Espinardo", (cerveza “estrella de levante”, cuya fábrica está en esa localidad murciana), cuando se nos acercaron dos amiguetes del equipo nacional de rugby de la escuela. Querían que nos apuntáramos al equipo, ya que iban justos de gente. Nosotros ( Vicky y yo), les dijimos que no teníamos ni idea de rugby , a lo que ellos , restándole importancia ,nos dijeron que no había ningún problema,que nos enseñarían y que lo íbamos a hacer muy bien. A lo primero dudamos un poco, pero la verdad es que la idea nos seducía, y le dijimos que sí.

Decir , que el equipo de rugby de la escuela era toda una institución, jugaban campeonatos con otras escuelas universitarias e incluso en la liga nacional representando a Orihuela, y era un equipo con mucho caché. El equipo entrenaba durante la semana, un par de días, en el palmeral de Orihuela. Con lo que allí nos citaron para el primer entrenamiento.

Al llegar por la “tarde-noche” al campo de entrenamiento, y tras los saludos pertinentes a nuestros compañeros, los cuales eran todos conocidos de la escuela, nos dieron unas nociones básicas de este noble deporte. A Vicky le nombraron “tres cuartos”. Y a mi “talonier”. A saber que coño era eso. Nosotros entre bromas, nos reíamos, sin saber muy bien por donde iban los tiros.

Ni que decir tiene que nuestros compañeros de equipo eran chicotes fornidos, buena gente y muy sanotes todos.

Bueno, lo de tres cuartos, haciendo un símil al fútbol, viene a ser como el extremo veloz que corre la banda del terreno de juego. Es decir , los 3/4, son aquellos jugadores que agarran el balón y corren como gamos, por la banda, esquivando a los adversarios y a conseguir hacer un ensayo en la linea de portería del equipo contrario. Como Vicky era peso pluma y veloz, era su posición ideal. Lo de talonier se requiere mas pesaje. Ósea yo. Resulta que al comienzo de las jugadas, se forman las “melés” de los equipos, enfrentadas la una con la otra , y se entrelazan hombro con hombro. El balón “apepinao” se sitúa en el centro de las dos, y al equipo que corresponda, marca una jugada en secreto y el talonier es el primero en coger el balón y pasarlo al compañero, ya predeterminado por la jugada ensayada, y así empezar el juego. El talonier está en el centro de la melé. Va escoltado a cada lado, por dos compañeros fortachones que, sujetándolo del pantalón, lo elevan del suelo, lo giran hasta ponerlo en posición horizontal y nos lanzamos bravamente hacia la melé del equipo contrario. Situación que simula , a la época medieval ,a los bravos conquistadores de castillos y fortalezas, cuando habrían las puertas a troncazo limpio .

Yo pensaba que nos abriríamos la cabeza con los contrarios. Pero no. Lo que hacemos es apoyarnos hombro con hombro. Hay que decir , que, en contra a lo que pueda parecer, el rugby no es un deporte violento, sino para caballeros bien considerados. Jugamos varios partidos oficiales , pero la verdad es que el rugby nos ocupaba bastante tiempo y al final nos lo dejamos, ya que nosotros , que no lo había dicho antes, por aquella época , también jugábamos en la selección nacional de fútbol de la escuela. (Que a la postre era nuestro deporte favorito).

Con el fútbol , Vicky y yo nos fuimos a jugar a Valencia,( a la politécnica.) Y en un viaje, recuerdo, no se porque, nos trajimos un montón de camisetas de fútbol. Aparte ,también jugábamos mucho en el campus Universitario de Espinardo, y también fueron muchos los partidos que jugamos fuera del ambiente universitario. En aquella época entre cerveza y cerveza, también hacíamos algo de deporte.


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